El Hospital Materno Infantil Juan Pablo II, es un programa permanente de salud, de Cáritas Arquidiocesana de Santiago de Guatemala, que promueve el bienestar físico, emocional y espiritual de las personas que lo necesiten

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¿Cómo se comporta un recién nacido?

Después del parto el recién nacido mantiene la posición fetal, como cuando estaba dentro del vientre materno, estará con los brazos y piernas replegadas y con los dedos apretados. Tardará varias semanas en cambiar esta posición y más adelante podrá escuchar los sonidos y balbuceos típicos de un bebé. Sin embargo además de llorar cuando se sienta incómodo por alguna razón, habrá una amplia gama de gemidos, gruñidos, estornudos e hipos que el bebé hará.

La mayoría de estos sonidos y movimientos repentinos ante olores o sonidos son reacciones ante los cambios de su entorno. Estas reacciones son una muestra del buen funcionamiento de los sentidos del bebé. Es normal que después de tanto tiempo dentro del vientre, rápidamente reconozca la voz de su madre y posiblemente también la del padre.

Además los recién nacidos pueden distinguir entre la leche humana y cualquier otro líquido, usando los sentidos del olfato y gusto, mostrando preferencia por los sabores dulces, de lo contrario arrugará la nariz ante sabores ácidos o amargos. En cuanto a la visión del bebé, puede ver mejor a una distancia de 8 a 12 pulgadas, sin embargo a medida que vayan madurando sus músculos oculares aprenderá a enfocar los dos ojos en el mismo punto, entre el segundo y tercer mes.

Entre las sensaciones más agradables para un bebé están, sentir una cobija suave y el calor de los brazos de su mamá alrededor del cuerpo, pues según investigaciones esto estimula el crecimiento y desarrollo del bebé además de transmitirle seguridad, comodidad y amor.

recién nacido

Alertas de Salud (segunda parte)

Erupciones y problemas de la piel: Muchas de las erupciones que aparecen en las primeras semanas persisten durante el segundo y tercer mes. Además, el eccema, puede aparecer en cualquier momento después del primer mes. El eccema, o dermatitis atópica son las places secas, escamosas y a menudo rojas aparecen generalmente en el rostro, codos y detrás de las rodillas. Las placas pican mucho, por lo que el bebé puede estar muy irritable. Lleve a su bebé al pediatra. No le ponga ninguna pomada o crema al bebé a menos que el pediatra se la recomiende específicamente. Utilice solamente jabones muy suaves tanto para bañas al bebé como para su ropa. Vístalo con tejidos suaves (No utilice lana ni tejidos ásperos). No lo bañe más de tres veces a la semana ya que los baños frecuentes pueden secarle todavía más la piel.

Infecciones de las vías respiratorias altas: Muchos bebés tiene su primera gripe durante estos meses. La leche materna confiere cierta inmunidad, pero no garantiza bajo ningún concepto una protección total, sobre todo si otro miembro de la familia padece alguna enfermedad respiratoria.. Este tipo de de infecciones se contagian fácilmente, por gotas de saliva el el aire o por contacto por las manos. Lavarse las manos, taparse la boca al toser y estornudar y no besar al niño cuando uno está resfriado son las mejores formas de evitar contagiarlo.

La mayoría de las infecciones respiratorias que contraen los bebés son leves, provocando tos, mucosidad y un ligero aumento de temperatura, pero rara vez fiebre alta. La mucosidad, no obstante, puede ser un verdadero problema para un lactante ya que no se puede sonar, las mucosidades pueden acabar bloqueando las vías nasales. Una nariz tapada puede provocar problemas de sueño, ya que al no poder respirar por la nariz, el bebé se puede despertar.

Normalmente no hará falta que lleve a su hijo al médico cuando tenga una infección de las vías respiratorias altas. De todos modos, debe llamarle si su bebé presenta alguno de los siguientes síntomas:

* Tos persistente

* Pérdida del apetito (se salta comidas)

* Alta fiebre

* Irritabilidad excesiva

* Duerme más de lo habitual y dificultad para despertarlo

Alertas de Salud II parte

Alertas de salud (primera parte)

Entre las enfermedades, que son bastante habituales entre los dos y cuatro meses, del bebé tenemos

  • Diarrea: Si su bebé presenta vómitos, seguidos de diarrea al cabo de uno o dos días, puede tener una infección de origen viral en el tracto intestinal. Si le está dando de pecho, el pediatra le sugerirá probablemente que siga amamantándolo como hasta ahora. Si lo está alimentando con leche de fórmula, en la mayoría de los casos le recomendará que siga haciéndolo. En algunos casos los pediatras recomiendan alimentar al bebé sólo con agua o con una solución especial que contiene electrolitos (como sal y potasio) y azúcar. Cuando se introduzca la leche, es posible que el pediatra le sugiera empezar dándole a su hijo una leche diferente durante varios días. Esto se debe a que la diarrea puede acabar con las encimas necesarias para digerir el azúcar de la leche de vaca.
  • Infecciones de oído: A pesar de que las infecciones de oído son más frecuentes en bebés mayores, ocurren también ocasionalmente en lactantes de menos de tres meses. Los lactantes tienden a contraer este tipo de infecciones porque tienen muy corto el conducto que conecta la cavidad nasal con el oído medio, lo que propicia que los agentes infecciosos que provocan resfriados pasen de la nariz al oído. Si la infección se agrava o no se trata correctamente, el tímpano puede llegar a romperse y el fluido infectado pasa a través de él al canal auditivo externo. Pero con el tratamiento adecuado, el tímpano se cura sin dejar secuelas permanentes. La primera señal de una infección de oído suele ser la irritabilidad, sobre todo en las noches. También es posible que el bebé se golpee o se estire la oreja con las manos.

A pesar de que las infecciones de oído son más frecuentes en bebés mayores, ocurren también ocasionalmente en lactantes de menos de tres meses

continuará…

La Audición del Bebé

Durante el primer mes, su bebé prestará mucha atención a las voces de las personas, sobre todo a las que sean muy agudas y utilicen el tono que se suele emplear con los bebés. Cuando usted le hable, su hijo girará la cabeza hacia usted y escuchará atentamente el sonido de las distintas sílabas y palabras. Si lo observa atentamente es posible que lo verá hacer sutiles movimientos de brazos y piernas sincronizados con su voz.

su bebé prestará mucha atención a las voces de las personas

A esta edad, su hijo será muy sensible a los niveles de ruido. Si usted hace un chasquido fuerte junto a su oreja o lo lleva a una habitación ruidosa y llena de gente, es posible que se “encierre en sí mismo” sin reaccionar para nada, como si no oyera ningún ruido. O bien puede sobresaltarse y empezar a llorar y girar todo su cuerpo en la dirección contraria al ruido. Si sustituye el ruido por el sonido música suave, su bebé volverá a estar alerta y orientará la cabeza y los ojos hacia la fuente de ese interesante sonido. Además de ser capaz de oír bien, también, es capaz de recordar algunos sonidos que ha oído.

Desarrollo Lingüístico del bebé

Su bebé ha estado recibiendo información sobre el lenguaje desde que nació, al oír los sonidos que emitimos las personas y observar cómo se comunican entre sí. Al principio le interesará más su tono y la intensidad de su voz. Cuando usted le habla utilizando un tono suave y dulce, se tranquilizará y dejará de llorar; sin embargo, cuando le grita con enojo se pone a llorar, porque su voz le transmite el mensaje de que algo está mal. Cuando su hijo tenga unos cuatro meses no sólo percibirá el modo en que le habla sino que empezará a discriminar sonidos individuales. Escuchará las vocales y las consonantes, y empezará a darse cuenta de cómo se combinan formando sílabas, palabras y oraciones.

A parte de oír  sonidos, su hijo ha estado produciéndolos desde el principio, primero en forma de llantos y luego de ruiditos y gorjeos. Alrededor de los cuatro meses empezará  a balbucear, utilizando muchos de los ritmos y características de su lengua materna. Aunque al principio sus balbuceos pueden parecerle sin sentido, si lo escucha atentamente, percibirá cómo modifica la entonación, como si estuviera afirmando o preguntando algo. Para estimularlo, converse con él a todas horas. Cuando diga una sílaba reconocible, repítala y seguidamente diga algunas palabras simples que contengan esos sonidos.

en el sexto o séptimo su bebé

Su participación en el desarrollo lingüístico de su hijo será incluso más importante a partir del sexto o séptimo mes, cuando empiece a imitar activamente los sonidos del habla. Hasta ese entonces, su bebé puede pasar un día o varios días seguidos repitiendo determinado sonido antes de probar con otro. Pero ahora estará más pendiente de los sonidos que oiga e intentará seguir las directrices que usted le marque. Por lo pronto, empiece a presentarle sílabas y palabras simples. Aunque es posible que pase un año hasta que usted pueda entender los balbuceos de sus bebé.

 Si, con siete meses, su hijo no balbucea ni imita sonidos, podría tener algún problema auditivo o en el desarrollo del lenguaje. Un bebé que tenga una pérdida auditiva parcial puede sobresaltarse ante ruidos fuertes o bien orientarse en su dirección e incluso, reaccionar al oír su voz, pero tendrá dificultades para imitar los sonidos del habla. Si su bebé no balbucea o produce diversos sonidos, informe al pediatra. Si ha tenido infecciones de oído recurrentes es posible que le haya quedado algo de líquido dentro del oído interno, lo que podría interferir con su audición.

Visión del bebé

Los bebés de un mes no pueden ver con mucha claridad más allá de las 12 pulgadas de distancia, pero examinan con gran detenimiento todo lo que entra en su campo de visión: la esquina de su cuna, las sombras de la pared, las formas del móvil que cuelga encima suyo… De todos modos, el rostro humano será su imagen favorita. Cuando lo coja en brazos, se fijará automáticamente en su cara y, sobre todo en sus ojos. A menudo, la mera visión de sus ojos le hará sonreír. Su campo de visión irá aumentando gradualmente y podrá contemplar todo su rostro en vez de solamente un rasgo, como los ojos. Cuando ocurra esto, responderá mucho más a las expresiones faciales que envuelvan el uso de la boca, la mandíbula y las mejilla. También le encantará hacer muecas delante del espejo. Cómprele un espejo irrompible especialmente diseñado para colocarlo en el interior de la cuna, para que su bebé puede entretenerse cuando esté solo.

conociendo sobre la vista de los bebés

Durante las primeras semanas, a su bebé le costará bastante seguir visualmente la trayectoria de un objeto en movimiento. Si  usted mueve rápidamente una pelota, un juguete o la cabeza de un lado a otro delante de su bebé, perderá el enfoque rápidamente. Sin embargo, hacia el segundo mes se producirá un cambio espectacular, ya que los ojos de su hijo estarán más coordinados y funcionarán de forma sincronizada, moviéndose y enfocando al mismo tiempo. Pronto podrá seguir objetos que se muevan en semicírculo completo delante suyo. Esta mayor coordinación visual también le permitirá percibir la profundidad necesaria para seguir visualmente objetos que se acercan o se alejan de él. Hacia los tres meses, el mayor control de los movimientos de brazos y manos le permitirán golpear objetos que cuelgan pero con la práctica irá mejorando la coordinación visomotriz.

A medida que su vista van madurando, los bebés, empiezan a buscar espontáneamente cosas más estimulantes cosas más estimulantes que mirar. Con sólo un mes de edad, sus estímulos visuales favoritos son las imágenes lineales simples, como rayas anchas o un tablero de ajedrez. A los tres meses, sin embargo, les interesan mucho más los diseños que tienen elementos circulares. Éste es el motivo por el que las caras, que contiene tantos círculos y curvas, les resultan graciosas y atractivas.

El sueño del bebe (segunda parte)

Seguimos compartiendo sobre el sueño de los bebés.

Muchos bebés tienden a despertarse demasiado temprano por la mañana. A veces, este problema puede solucionarse colocando cortinas en la ventanas, para que no entre el sol; en caso de que el bebé despierte, es posible que, al cabo de unos minutos de intranquilidad, vuelva a dormirse. Si esto no funciona, puede intentar mantenerlo despierto una hora más por la noche. No todos los bebés son capaces de seguir durmiendo hasta tarde por las mañanas; muchos se despiertan automáticamente  y están listos para empezar el nuevo día en cuento amanece. Si éste es el patrón de sueño de su bebé, no tendrá más remedio que adaptarse al horario de su bebé. Cuando crezca un poco más (entre los seis y ocho meses), dejarle sus juguetes preferidos en la cuna podría mantenerlo ocupado mientras usted duerme un poco más.

Algunos consejos sobre el sueño de los bebés

A veces, usted puede creer que su bebé se ha despertado cuando, de hecho, está atravesando una fase de sueño ligero. Puede retorcerse, moverse agitadamente y hasta llorar, y, sin embargo, estar dormido. O puede estar despierto pero a punto de volver a quedarse dormido si se le deja solo. No cometa el error de intentar calmarlo en esos momentos; sólo conseguirá despertarlo más y retrasar el momento en que vuelva a coger el sueño. Si, en lugar de ello permite que haga aspavientos y llore unos minutos, aprenderá a volverse a dormir sin tener que contar con su ayuda. Algunos bebés necesitan “quemar energía” llorando para coger el sueño o despertarse. Tanto como quince a veinte minutos de llanto no le harán mal a su bebé. Siempre, asegurarse de que no esté llorando porque tiene hambre, le duele algo o tenga los pañales mojados. Aunque le cueste mucho dejar llorar a su bebé por tan siguiera uno o dos minutos, si lo consigue, a largo plazo será mejor para ambos.