El Hospital Materno Infantil Juan Pablo II, es un programa permanente de salud, de Cáritas Arquidiocesana de Santiago de Guatemala, que promueve el bienestar físico, emocional y espiritual de las personas que lo necesiten

Rotavirus

El Rotavirus, puede causar graves problemas en la salud de los niños y es uno de los más frecuentes motivos de consulta en la emergencia de muchos Centros de Salud y Hospitales.

La Dra. Lissy Reynoso, Médico Residente, del Hospital Materno Infantil Juan Pablo II, nos amplia la información acerca de esta enfermedad:

El rotavirus es la principal causa de diarrea y deshidratación en niños, tanto en países en vías de desarrollo, como en países desarrollados. El rotavirus es responsable de 15 a 25% de los episodios de diarrea en los niños de 6 a 24 meses que consultan. Ocasiona el 25% de las muertes por diarrea en los niños menores de cinco años en todo el mundo.

Rotavirus

En los países en desarrollo, el rotavirus es el principal agente de la gastroenteritis grave en los niños menores de dos años.

La forma primaria de transmisión es fecal-oral. Dado que el virus es estable en el medio ambiente, la transmisión puede ocurrir a través de la ingestión de agua o comida contaminada, y mediante contacto con superficies contaminadas; la infección puede ocurrir aún en lugares donde se cuenta con niveles adecuados de higiene. Los picos de mayor incidencia son en las estaciones frías y secas.

El período de incubación de la infección es de dos días en promedio, con un rango de uno a tres días. La excreción fecal del virus precede en varios días a la enfermedad y puede prolongarse hasta por ocho a diez días después del cese de los síntomas.

La clínica de la infección por rotavirus puede variar desde una infección asintomática hasta una enfermedad grave, con deshidratación y muerte. La sintomatología varía de acuerdo con la edad:

En los lactantes y preescolares, los síntomas se inician en forma abrupta, con diarrea que puede ser explosiva y de intensidad variable; las deposiciones son acuosas, sin sangre y ocasionalmente con moco. Generalmente hay vómito, antes o después del inicio de la diarrea. Más del 50% de los pacientes sintomáticos presentan fiebre, usualmente alta (39°C).

El diagnóstico presuntivo se basa en los aspectos clínicos y epidemiológicos; y el diagnóstico etiológico requiere la detección del virus en las heces.

El tratamiento de la infección por rotavirus es sintomático y está orientado a prevenir la deshidratación o a corregirla. Se consideran medidas importantes el uso de las soluciones orales, la hidratación por vía intravenosa, cuando está indicada, y el aporte nutricional adecuado.

La prevención se basa en higiene personal y de los alimentos, buena disposición de excretas y provisión de agua potable. Así mismo, como la vacunación en edades tempranas de la vida.